Mostrando entradas con la etiqueta TNA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TNA. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de enero de 2012

Algo más sobre las parejas

¿Quiénes iban a encabezar si no esta entrada?

Redundando un poco en el último post, llevo unos pocos días repasando algunos combates de parejas de eras pasadas y joder, me reafirmo en la nostalgia. Me gustaría abrir debate, ¿de verdad no interesa ya el wrestling por equipos o es que han hecho que no nos interese a base de marginar esta modalidad de lucha? Como dije en el post anterior, para que el wrestling de tag teams sea exitoso hacen falta parejas de talento, tiempo para desarrollar combates y un buen booking que le de la importancia que merece. Veamos.

En la última década la WWE ha formado equipos como Billy y Chuck, 3 Minute Warning, Los Guerreros, The World Greatest Tag Team, La Resistance, The Basham Brothers, MnM, The Rednecks (Lance Cade y Trevor Murdoch), Paul London y Brian Kendrik, The Pitbulls (Jaime Noble y Kid Kash), Mexicools, The Highlanders, The Blue Bloods (William Regal y Dave Taylor), Cryme Tyme, Deuce'n'Domino, los Major Brothers/Edgeheads (Zack Ryder y Curt Hawkins), The Legacy (Cody Rhodes y Ted Dibiase Jr.), The Dirt Sheet (John Morrison y The Miz), los Hermanos Colón, The Hart Dinasty, The Nexus, The Usos o Air Boom. Es verdad, pocos de ellos tenían potencial para alcanzar el brillo de los grandes tag de antaño, pero sin duda algunos de ellos lo tienen y de forma sobrada. Y de hecho, algunos como The World Greatest Tag Team, MnM, Paul London y Brian Kendrik o The Dirt Sheet han estado muy cerca, y otros como The Hart Dinasty, The Nexus, los Hermanos Colón, The Legacy o The Rednecks tenían calidad más que de sobra para haber peleado por ello. Más aún, sólo con un cuarto de todos estos equipos tendríamos una división por parejas más que decente, de hecho diría que simplemente espléndida.   

Así pues, no es un problema de talento. ¿Será de interés? Mmmm... ¿Acaso no nos moló aquella potente división tag de Smackdown! en la gloriosa época en la que Paul Heyman era su booker principal, allá por 2002-3? No creo que no haya ni un solo fan de la WWE que no vibrase con los enfrentamientos entre Los Guerreros, Edge/Rey Misterio, Chris Benoit/Kurt Angle y The World Greatest Tag Team, que pareció justificar por un momento la extraña idea de tener dos cinturones por parejas diferentes.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Sobre el feud Roode-Storm

¿Feud de la década o cagada de la década? No sé qué pensar...

Lo confieso, no sé cómo valorar lo que TNA está haciendo con Bobby Roode y James Storm. Por una parte, tengo la más que desagradable sensación de que estamos ante la enésima cagada de booking motivada por las prisas y el poner por delante el corto plazo. Ya vistéis mi reacción ante la victoria de Storm sobre Kurt Angle, que critiqué sin piedad en el blog. Luego, vi que los ratings mejoraron y pensé, "bueno, quizá se saque algo bueno de todo esto". Al poco, leo los spoilers de las grabaciones de Impact! y salta la noticia de que Roode ha derrotado a su supuesto compañero, hecho un semi turn heel y ganado el ansiado título TNA... Lo primero que se me vino a la cabeza fue "han visto que lo del cambio de título les ha funcionado subiendo los rating y ahora lo van a hacer cada dos semanas". Vamos, usar por una vez los spoilers para que jueguen a tu favor, lo cual puede ser una buena estrategia una o dos veces, pero un desastre en poco tiempo si se abusa del mecanismo. 

Por otra parte, no pude evitar sentirme algo impresionado. ¿Y si nos la habían jugado desde el principio?, ¿y si esto estaba pensado desde las BFG Series?, ¿y si hubieran ido poniendo el cebo para que picásemos? La verdad, nadie esperábamos que pasara lo que estaba pasando, no así. Y lo que es más importante, reconozcámoslo, la idea molaba. Así pues, decidí esperar a comentar nada hasta ver el Impact! correspondiente.

¡Qué poco te ha durado la fiesta James!... ¿O no?

¿Veredicto? No lo sé. La cabeza me dice "probablemente sea una cagada". ¿Qué pensar si no viendo que le dedican también un huevo de tiempo a la estupidez esa del hijo de Bischoff que no nos importa a nadie? Pero las entrañas me dicen que el combate me encantó, que me pica la curiosidad de ver qué pasa a partir de ahora, que mi boca dibujó una gran O cuando me enteré de que Roode había arrebatado a su ex compi el cinturón mundial... Por lo que, de momento, escojo creerme que lo tenían todo preparado, y que se lo han currado tela.

Porque amigos, uno se hace fan para disfrutar, no para criticar por Internet. Criticar es un medio, no un fin en sí mismo. Si uno no disfruta como debiera, pues critica, comenta lo que le parece mal, trata de proponer soluciones. Pero si te lo pasas bien, porque por si alguien no lo recuerda para eso está el wrestling, ¿para qué buscarle tres pies al gato? Así que toca subordinar el cerebro a los intestinos, con gusto además. De momento, habéis ganado mi atención, señores de TNA.

Campaña de firmas para echar a este tipo de las storylines de TNA YA. ¿Quién se apunta?

Ahora bien, sin perder del todo la cabeza, porque al fin y al cabo para eso abrí este blog, se han corrido muchos riesgos, por lo que merece la pena exigir a TNA que continúe la historia no bien, sino aún mejor. Si todos los vaivenes y aparente booking sin cabeza era una gigantesca jugada de despiste para llevarnos aquí, bienvenidos sean. Pero, como dice Francisco Cornejo en Solowrestling, si se ha devaluado el título, se ha enviado a paseo las BFG Series y se ha separado a la mejor pareja de los últimos 10 años por pura improvisación... 

Bueno, mejor no pensar en ello, relajarse y disfrutar. Porque quizá estemos ante lo que, por fin, pueda ser la piedra de toque en torno a la que se construya una TNA diferente y mejor. Roode y Storm pueden ser los Austin-Rock, Hogan-Savage o Hart-Michaels de la empresa de Orlando... Mierda, ya me estoy haciendo ilusiones otra vez. Me prometí que sería menos impulsivo después de que la WWE rompiera mi corazón por enésima vez. Y ahora voy y me entrego a los brazos de la primera fulana que me ofrece una relación seria, ¡con lo fea que me parecía!

En fin, es mejor haber amado y perder, que no haber amado nunca...

martes, 1 de noviembre de 2011

El número de PPV's a debate

¿Se desarrollaría mejor el feud entre estos dos hombres con menos PPV's?

Leo en Solowrestling.com un interesante artículo del siempre estimulante Alex Fernández. En él, el autor defiende que TNA debería reducir a la mitad el número de sus PPV anuales, dejándolo en seis. Argumenta que así habrá más tiempo para desarrollar las storylines y más espacio para la mid y la lowcard, que estarían viendo limitado su tiempo en los Impact! semanales desde que Bruce Pritchard asumiera el cargo de booker principal. Además, afirma, las cifras de venta de los PPV de TNA son tan bajas que de esta forma probablemente crecerían, al haber más expectación y "sensación de exclusividad". O sea, la impresión de que un PPV es mucho más que un programa semanal, algo de lo que TNA siempre ha ido floja, como ya dijese en este blog, y que cada vez es más frecuente en WWE, más que nada por su patético booking (no hay más que ver el lamentable RAW de anoche).

La verdad, no sólo estoy de acuerdo, sino que creo que la WWE debería plantearse hacer lo mismo, y por las mismas razones. En una etapa de fuerte crisis económica, pedir a la gente que se gaste decenas de dólares o euros en PPV's tan flojos como los que a menudo oferta la WWE me parece una estafa, además de un error financiero. Cierto es que las cifras de ventas de PPV's de la WWE siguen proporcionando una enorme rentabilidad a la empresa de los McMahon, y eso cuenta, y mucho, en una gran corporación que tributa en bolsa como la WWE. Pero con cuatro programas semanales, creo que la WWE tiene espacio más que sobrado para desarrollar a toda su plantilla y permitirse reducir drásticamente el número de PPV's.

 Estoy convencido de que con menos PPV los tag team tendrían un espacio más digno en los mismos.

Es verdad, cuando empecé a ver lucha libre y sólo había cuatro PPV anuales y los programas semanales se nutrían de peleas de estrellas contra jobbers, soñaba con más eventos especiales y más combates entre las grandes figuras del roster. Con los años mi deseo se ha visto harto cumplido, pero el resultado, como casi todos los deseos que se hacen realidad, no ha sido el apetecido. Creo que hay que recuperar la sensación de que algo especial va a pasar cuando se acerca un PPV. Y eso sólo es posible reduciendo su número, que recuerdo ha llegado hasta la grotesca cifra de 16 PPV en un sólo año, 2006. Volver atrás en el tiempo, a los años de mi infancia, no creo que sea posible, ni siquiera deseable. Pero con un máximo de ocho PPV anuales, siete más un par de programas especiales tipo "Saturday Night's Main Event" sería mi número ideal, creo que podría recuperarse algo de aquella magia perdida. No creo desde luego que eso supusiera una mejora instantánea, en especial teniendo en cuenta la deriva creativa de WWE, pero sin duda ayudaría. 

¿Y vosotros, qué pensáis al respecto?

domingo, 30 de octubre de 2011

TNA: lo bueno

Vale, esto mola. Pero no sólo de volteretas vive el wrestling...

Después de tanta crítica y tanta bilis, va siendo hora de que hablemos también de lo bueno que ha aportado TNA en estos casi diez años que la promoción lleva abierta. Al fin y al cabo, no iba a dedicarles tantos post si no creyera que merece la pena, aunque sea un poquito. Y cuando se habla de lo bueno de TNA, inmediatamente vienen dos palabras a la mente: X-Division. No son pocos los que opinan que la famosa división "sin límites" representa la verdadera esencia de la empresa de Orlando, y que es gracias a ella que hoy día sea la segunda promotora de wrestling en EE.UU.

Supongo que es cierto. Pero discrepo enormemente de aquellos que piensan que el futuro de TNA pasa por que la X-Division sea el centro de la promoción. Que sí, que me molan las cabriolas, los saltos mortales, el wrestling aéreo y la acción trepidante. Pero no dejo de ser un fan old school. Lo que más me gusta del wrestling es la épica y el componente de telenovela que tiene. La lucha libre basada en spots no me hace gracia, la verdad. Como a cualquiera, me agrada ver un combate de ese estilo aquí y allá, generalmente para abrir un show. Pero no que lo sea todo. Es por eso que nunca me ha terminado de enganchar la lucha libre mexicana y el puroesu. Se me tuerce el gesto cuando veo más de un combate en el que apenas hay psicología, en el que un luchador recibe un 450º Splash y a continuación se levanta para hacerle un moonsault al rival. No puedo con eso, la verdad.

Estéticamente impecable. Luchísticamente  no indiscutible.

No sé, es verdad que vivimos una época en la que los productos culturales más exitosos son aquellos caracterizados por mantener un ritmo frenético y centrarse más en la espectacularidad de las hechuras que en el contenido que presentan. El videojuego y el spot publicitario son los modelos culturales de referencia, y a ellos se adaptan cada vez más el cine, el comic y a veces hasta la novela o el arte contemporáneo (véase si no el auge de la perfomance, con su énfasis en lo efímero, lo irrepetible de la experiencia y lo epatante). Es posible que el wrestling del siglo XXI tenga que emplear también esos moldes, nos guste o no a aquellos que hemos crecido con otros patrones culturales. La X-Division es un poco eso, así que quizá "comercialmente" tengan razón quienes creen que debe ser el centro de TNA.

Hay sin embargo un precedente que puede desmentir un tanto esa idea. No sé si recordáis la breve andadura de Wrestling Society X, aquella promoción con la que MTV trató de introducirse en el mundillo. Era un perfecto ejemplo de ese posible wrestling futurista, sin psicología, sin desarrollos largos de storylines, sin dar un respiro al espectador ni dentro ni fuera del ring. Y se la pegó bien pegada. Por otro lado, si hay algo que está robando espectadores al wrestling, esas son las MMA, que no se caracterizan precisamente por un ritmo trepidante. Así que la cosa no está tan clara.

AJ, un buen modelo del tránsito de la X-Division al estrellato

Yo creo que la X-Division debería mirarse en el espejo de la exitosa división cruiser de la WCW: su espectacularidad es un buen escaparate para figuras jóvenes y hambrientas, que de allí pueden saltar a cotas mayores si tienen lo que hay que tener. Como en su día hiciesen Eddie Guerrero, Chris Jericho, Dean Malenko o Rey Mysterio. O en la misma TNA los AJ Styles, Samoa Joe, Christopher Daniels o incluso los Motorcity Machine Guns de mi admirado Chris Sabin, mi favorito de siempre de la X-Division. Son luchadores que han sabido crecer más allá de los festivales de spots, aunque empezaran en esas lides. Eso es lo que en mi opinión debería seguir suponiendo la X-Division para TNA: una buena bandera de enganche para mucha gente, pues su vistosidad puede atraer tanto al aficionado casual como al hardcore fan, y al mismo tiempo una cantera de futuras estrellas.

Otra cosa es que desde la llegada de Vince Russo, y mucho más en la oscura era de Hogan y Bischoff, la X-Division no sea ni una cosa ni la otra. Ni el centro de todas las miradas, ni una atracción importante, pero secundaria. Actualmente es poco menos que nada. Ya digo que me parece que la X-Division está un tanto sobrevalorada por algunos aficionados, pero es indiscutible que ha sido una de las claves más importantes del relativo éxito de TNA. Cargársela como se la han cargado me parece una de las decisiones más nefastas de estos tres caballeros.

Chris Sabin, una debilidad personal. Creo que merece más de lo que tiene.

Dicho esto, diré que lo que siempre me ha encantado de TNA, en lo único que creo que ha dado sopas con onda a la WWE durante los últimos diez años, es en su división tag. En una era en la que, con dos campeonatos y todo, la WWE se ha empeñado en mandar a paseo el wrestling por equipos, TNA siempre contó con tags magníficos y les dio importancia en sus programas: America's Most Wanted, Triple X, Team Canada, The Naturals, 3LiveKru, LAX (¡que patético remedo de ellos son los Mexican America!), Beer Mooney, The Motorcity Machine Guns... hasta los Dudleys han acabado dando un buen espectáculo tras unos primeros años dubitativos en la empresa de Panda Energy. Incluso parejas más o menos circunstanciales, como aquella formada por AJ Styles y Christopher Daniels, han dado feuds molones. Para un fan de la vieja escuela como yo, ver el wrestling por parejas en el lugar que le corresponde ha sido uno de los mayores alicientes para no mandar a TNA a tomar vientos pese a lo mucho malo que, por lo general, nos ofrecen.

Y por último, también me gustó la división Knockout en su momento. Tanto, que me pareció casi lo mejor de la etapa de Russo como booker principal, antes de que llegaran Hogan y Bischoff al poder (más o menos entre 2006 y 2009). Y no debe ser a mí solo, porque por regla general las Knockouts solían llevarse los ratigs más altos de los Impact! O sea que sí, que por mucho que piensen algunos, la lucha femenina interesa y se pueden hacer cosas chulas con ella. Aunque por supuesto TNA nunca ha renunciado a usar sus chicas como pedazos de carne para reclamo del fan pajillero, al menos no se limitaba a hacer pasar la lucha femenina por desfiles de modelos o concursos de bikinis. Durante un tiempo, las Knockouts mostraron que con tiempo y guiones interesantes podían dar mucho de sí, y muchos lo agradecimos.

Convendremos que, al menos hace unos años, la belleza no era el único criterio para ser campeona femenina en TNA.

Vamos, que lo que a mí me parecía que TNA era fuerte es precisamente en aquello que la WWE lleva una  década siendo débil: en su división ligera, en su división femenina y sobre todo en su división tag. Y curiosamente, las tres han sido maltratadas hasta reducirlas a su insustancial estado actual por Russo, Hogan y Bischoff. Bien hecho genios. Habéis estropeado aquello que podía hacer a TNA diferente de WWE. Y en cambio, habéis querido competir con el gigante de Connecticut con sus mismas cutres armas, pero con menos medios. El resultado, a la vista está.

Pero bueno, ahí están ellos renovando y cada vez con más poder. ¿Alguien lo entiende? No. La ausencia de justicia es tan real en el wrestling como en cualquier otro aspecto de la vida...

jueves, 20 de octubre de 2011

Por si acaso...


Con esa planta es imposible no apreciarle...

Como lo escribí un poco a tontas y a locas, me he dado cuenta de que el post de ayer puede llevar a confusión. Así que por si acaso lo aclaro: James Storm me gusta, me gusta bastante, y de hecho no sabría decir si más que su compañero en Beer Money. Coño, más que decente en el ring (tanto en la técnica como en la psicología), micro como poco aceptable y un gimmick atractivo, poco original eso sí, pero que él ha sabido llevar espléndidamente. No, no me parece mal que James sea campeón de TNA. Lo que me parece una catástrofe mayúscula es el modo en el que le han hecho campeón, cepillándose de un plumazo meses de bookeo.

De hecho... bueno, veremos si esta forma de ganar el título no le pasa factura. Muchas veces un campeonato mal ganado lejos de propulsar carreras las ha arruinado. Que se lo digan si no a Ron Garvin o a Jack Swagger. Sin promoción previa, sin estar siquiera cerca de los main events... buff, no sé. Es verdad que tiene mucho recorrido tras él, pero como sabéis soy amigo del bookeo paciente, lo cual requiere que un campeón se construya pasito a pasito. 

En fin, el daño ya está hecho, así que mejor mirar al futuro. Para mí sólo hay un camino a seguir a partir de ahora: un reinado largo y sólido para el Cowboy. Cualquier otra cosa, especialmente perder el cinturón pronto y ante un Jeff Hardy o un Mr. Anderson cualquiera, supone... bueno, no se me ocurren más sinónimos de desastre, ¿hecatombe quizás? Y la verdad es que, por enésima vez lo repito, la dirección creativa de TNA y la experiencia previa de la empresa no nos invita al optimismo. Veremos.

Joe le dice a James: cuidadín, cuidadíiiiiin....

miércoles, 19 de octubre de 2011

AVISO: SPOILERS.

No me resisto a ponerlos y a hacer un breve comentario, ni fotos voy a poner para no dar pistas. Primeros spoilers del Impact! post BFG, podéis leerlos aquí y aquí.

¿Ya? Bueno, pues para quienes se hayan animado a leer hasta aquí... Bien, el domingo dije que quería comerme las palabras vertidas en aquel post. Y al final me tengo que comer no esas, sino las que escribí antes de ayer. Y no es plato de gusto, porque de veras que tengo muchas ganas de que TNA crezca. Pero es que... madre mía. James Storm campeón en 3 minutos y sin promoción, cuando el hypeadísimo Roode no pudo en 20 y tras ganar las BFG Series. Ahora sí, de un plumazo se han cargado todo el bookeo de los últimos meses.

De lo demás, ¿para qué? Lo de Hogan no merece la pena. Por si me faltaba convicción, TNA parece que se esfuerce en demostrármelo. Ni TNA ni WWE tienen remedio. Me reafirmo en lo dicho, hace falta una revolución en el wrestling.

lunes, 17 de octubre de 2011

Un apunte sobre Bound for Glory

Don't suffer Bobby

No he visto Bound for Glory, sólo he leído los spoilers de los resultados. Las opiniones sobre el evento están divididas, predominando la impresión de que aunque a nivel de combates no estuvo mal, el bookeo siguió siendo desastroso. Vamos, algo parecido a lo que sucede con los últimos PPV de la WWE. Dada la trayectoria de la empresa no me extrañaría que fuera así, y en general desde fuera da esa impresión, en especial lo de Hogan y Sting. Pero como no lo he visto, prefiero abstenerme de decir nada más.

Simplemente quería apuntar algo: para mi gusto sí que tiene sentido que Bobby Roode perdiera, y desde luego no creo que a priori (y subrayo lo de a priori, ver más adelante) eso tire por tierra su push. Para mí es lógico que un luchador nuevo en la cima pierda su primer asalto al título, más si es face. Eso da margen a construirle aún más como gran estrella, si se le enfoca bien. Históricamente, eso ha dado lugar a grandes storylines, en las que un luchador va creciendo en su camino a la gloria, como sucedió con Jeff Hardy en 2007-2008 en la WWE. Y antes de él Shawn Michaels, Steve Austin, Sting a finales de los 80, etc.

Habría que poner esta foto aunque Velvet hubiera perdido.

Yo creo que TNA tiene una muy buena oportunidad de hacer crecer a Bobby Roode como un main eventer de tomo y lomo. Es más, yo le daría todo un año de plazo, hasta el BFG del año que viene, si es posible derrotando por el camino a Kurt Angle, y digo por el camino porque con el objetivo de ir a las olimpiadas es difícil que Angle sea su antagonista entonces. Y por supuesto, teniendo un gran feud con su aún compañero James Storm, lo cual ya se intuye en los últimos Impact. Ahora bien, para eso hay que tener mucha paciencia, cosa de la que no andamos sobrados en el wrestling actual, ni en WWE, ni en TNA. Y como ya dijese unos meses atrás, un cuidado exquisito a la hora de planificar tanto el desarrollo como el remate de todo el angulo, y tampoco es que la dirección creativa de TNA invite a darles mucha confianza...

Cosa bien distinta, por supuesto, es que de golpe y porrazo se olviden del push a Bobby, que ciertos peces gordos de la empresa "opinen" que no está preparado para ser campeón, o peor, que todo el circo en torno suyo no hubiera sido más que una enorme cortina de humo mientras esperaban a que Jeff Hardy saliera de la trena, porque es su verdadera apuesta como campeón. Posibilidades todas ellas ni mucho menos descartables teniendo en cuenta la deriva de la empresa. En fin, veremos que pasa a partir de ahora.

domingo, 16 de octubre de 2011

TNA: Por qué tanta bilis...

He aquí uno de los lemas más engañosos de la historia del marketing

Es verdad, no lo puedo negar. Le tengo manía a TNA, lo confieso. Y estoy seguro de que no soy el único, habida cuenta de la inusitada dureza con la que muchos miembros de la IWC (uséase, Internet Wrestling Community, o en cristiano "comunidad de internautas aficionados al wrestling") nos ensañamos con la empresa de Panda Energy. ¿Por qué?, ¿Por qué si TNA no es más que la WWE pero más cutre nos metemos tanto con ella? No es sencillo de explicar, y supongo que cada uno tendrá sus razones. He aquí las mías.

Hace no mucho escuché un programa de Solowrestling radio, lamento no recordar cual, en el que uno de los comentaristas decía que muchos nos metemos con TNA porque es más fácil meterse con el segundón que con el más fuerte. Pudiera ser. Para algunos, pero no para mí. Mi problema con TNA es el mismo que tengo con los grupos indie o con el cine de Isabel Coixet y similares directores: la hipocresía. La absoluta separación entre lo que se proclama y lo que se ofrece. El ir de independientes, de defensores de la calidad y la pureza cuando uno no es más que un enchufado, un subvencionado, un niño bonito de ciertos medios de comunicación.

Con un ánimo un poco troll: siento lo mismo viendo un anuncio de "Wrestling Matters" que con fotos como esta.

Y sobre todo, odio, ODIO, esa actitud de superioridad moral sobre la masa, esa bestia borrega e inculta que no sabe apreciar lo bueno. Lo suyo, claro. Peor aún: todos sabemos que esa actitud displicente hacia lo mainstream es pura pose, que en el fondo desean ardientemente ser los primeros, vender más que nadie, estar bajo los focos. TNA es así. Llevan vendiendo el cuento de la calidad desde su misma fundación, mientras por otro lado hacen las mismas mongoladas que la WWE contemporánea. Y eso amigos, no se lo perdono.

La campañita de marras "aquí el wrestling importa" ha representado el pico de esta farisea actitud, no por casualidad coincidiendo con la época en la que el wrestling importa menos en la compañía. Pero como tantas otras cosas en TNA, siempre ha sido así. No hay más que recordar el coñazo que nos han dado con la puñetera X-Division, o las cientos de declaraciones de wrestlers hablando de lo bonito que era estar en la familia TNA en contraste con la fría malignidad que es trabajar para WWE. Mientras tanto, muchos luchadores, jóvenes y viejos, tomaban en cuanto podían las de Villadiego de vuelta al gigante de Connecticut. Qué sorpresa.

TNA le molaba tanto a Christian que salió de allí en cuanto pudo.

Pero vamos, que soy el primer interesado en que a TNA le vaya bien. De no ser así el hipócrita sería yo, que he defendido con ahínco que gran parte de los problemas del wrestling contemporáneo derivan de la falta de competencia entre grandes empresas del mismo ramo, lo que ha ido desviando el interés del wrestling a otros derroteros, en WWE como en TNA. Quizá eso es algo que me jode aún más de TNA, el que presente un producto tan malo cuando lleva teniendo toda la década a una irregularísima WWE a tiro.

Así que nada, más nos vale a todos los aficionados que TNA despierte de una vez y empiece a suponer una amenaza real a la posición de privilegio de la WWE en el wrestling mundial. Personalmente soy pesimista, como ya he dicho, y las noticias no invitan a otra cosa. La última que AJ Styles ha estallado contra Hulk Hogan, de lo cual ya iba siendo hora. Por otro lado, como ya sabemos Hogan y Bischoff han renovado con TNA, Russo sigue por ahí y el elegido para sacar la nave a flote, Bruce Pritchard, no es que me genere mucha ilusión.

 In Bobby we trust 

Peeero, he de confesar que me gusta lo que están haciendo con Bobby Roode. Siempre me gustó -no diré más para que no me acusen de remar a favor de corriente- y me parecería muy acertado que construyesen el futuro de la empresa en torno suyo, sobre todo porque AJ Styles y Samoa Joe parecen casos perdidos (y por cierto, malos precedentes para el bueno de Bobby, como bien vio Alex Fernández en Solowrestling). También me gusta Crimson, aunque creo que se han precipitado un poco con su push. Una primera medida inteligente en cualquier caso sería empezar a confiar en talentos jóvenes y de la casa, en lugar de por la típica ex estrella de WWE, que tan mal resultado les ha dado hasta ahora.

Y en total, que de verdad espero que de algún modo este Bound for Glory suponga el principio de cambios muy necesarios para TNA... y que de serlo suponga un verdadero punto de inflexión, no como el de otros. De verdad que tengo muchas ganas de comerme con patatas todo lo dicho en este post. De verdad que sí.  

jueves, 6 de octubre de 2011

TNA y la memoria histórica

Una de las peores ideas que ha tenido el tandem Hogan-Bischoff: darle el título principal de TNA a un luchador tan demodé como Raven... Espera, ¡si eso pasó muchos años antes de su llegada!

¡Ah, la memoria! Esa zorra tramposa que juguetea melosa en nuestro cerebro, haciéndonos creer que vivimos lo que no vivimos, implantando recuerdos que, ¡ay! son tan distintos a lo que realmente sucedió. Aquella historia de amor que nunca fue bien; aquellas noches de juerga en la que nos creíamos bucaneros de otra época labrando su propia leyenda, cuando no eramos más que idiotas borrachos; aquella épica noche bajo la lluvia, cuando pensábamos estar rodando un imaginario videoclip, mientras que los demás sólo veían a un pringao que se estaba mojando...

¿Que a qué viene esta chorrada y qué tiene que ver con TNA? Viene a cuento de un artículo de opinión que apareció en Solowrestling.com acerca de la posible marcha de Hulk Hogan y Eric Bischoff de la empresa de Panda Energy, valorándola positivamente. Es un buen artículo, en el que de hecho el autor coincide en muchas de las críticas que yo mismo he vertido en este blog: bookeo improvisado y con prisas,  falta de orientación, escasa originalidad, marginar a los TNA originals en favor de fichajes de la WWE... En fin, que ofrece poco menos que lo mismo de WWE pero con  muchos menos medios y generalmente con peor plantilla (aunque a día de hoy quizá sería cuestionable, al menos a priori). O sea, más cutre.

 ¿Es que ya no se acuerda nadie de este paquete?

Lo sorprendente, para mí casi hilarante, es que en el mismo artículo se diga que todo esto comenzó con la llegada de Hulk Hogan y Eric Bischoff, literalmente hace "un año y diez meses". Tío, eso es de risa. TNA ha sido siempre muy cutre, y siempre ha hecho las mismas cosas, siempre ha tenido los mismos problemas.  ¿O es que no te acuerdas de lo aburridísima que era la dictadura de Jeff Jarrett, reflejo cochambroso del que por entonces también ejercía Triple H en la WWE? ¿Y de Monty Brown, paquetón donde los haya que TNA quiso hacernos tragar como main eventer? ¿Y de aquella debacle con Randy Savage?... Siempre ha sido así.

Aunque lo que es para mondarse es que no te acuerdes de lo sumamente mala que venía siendo TNA desde que ficharon a Vince Russo, allá por 2006, más de tres años antes de que Hulk y Bischoff aterrizasen en Orlando. Pues si no te acuerdas, te diré sólo tres palabras que condensan mucho de aquella época (y  no, no son Main Event Mafia, aunque podrían): Black Reign, Rellik. Creo que con eso basta y sobra.

Sin palabras. ¿Para qué?


En fin tío, que estaremos de acuerdo en que las eras de Russo, Bischoff y Hogan han sido terribles para TNA. Como ya dije,  no han hecho más que empeorar la situación de la empresa, acentuando sus defectos y quebrando buena parte de sus virtudes. Pero lo que no es verdad es que antes TNA fuera gran cosa,  menos aún si eliminamos a Russo de la ecuación. Eso es engañarse a sí mismo, pintar un cuadro hermoso sobre un pasado que jamás existió, como los románticos cuando pintaban lienzos de felices pastorcillos, mientras los cabreros reales se cagaban de hambre y frío. El ring de seis lados no hace al monje (afortunadamente, por otro lado).

Encima, las noticias son poco halagüeñas para los fans de TNA: la esperanza de que Hogan y Bischoff se marchen se desvanece, pues parece que han renovado con la compañía. De momento son rumores, y tampoco se sabe si mantendrían sus actuales posiciones de poder, aunque conociendo a los sujetos implicados cualquier otra cosa suena poco probable. Por otro lado, los ultimísimos rumores apuntan a que la guillotina ha segado definitivamente la cabeza de Russo. Ahora bien, simplemente le habrían defenestrado como booker principal, pero seguiría en el equipo creativo a las órdenes de... tachán tachán... Bruce Pritchard. Para quienes no lo conozcan, Bruce ha sido una personalidad importante en los bastidores de WWE durante muchos años, generalmente con fama de ser un lameculos del gran Vince. O sea, que pintan bastos amiguitos...

Este puede ser el hombre elegido para sacar adelante TNA. Échense a temblar...

CONTINUARÁ....
 

sábado, 1 de octubre de 2011

TNA: El fracaso de la era Hogan-Bischoff


Hogan-Bischoff, dos hombres desesperados.

TNA ya tenía todos los problemas de los que hablaba en la entrada anterior, pero encima los ha empeorado hasta el infinito desde la llegada de Hulk Hogan y Eric Bischoff al mando de la compañía. Con el agravante de que han tirado por la borda buena parte de lo bueno que tenían, que será objeto de la siguiente entrada del blog. Desde luego, se veía venir porque ¿de verdad pretendían llegar a algo con Scott Hall, Sean Waltman, The Nasty Boys y Val Venis a comienzos del siglo XXI? (no digamos ya con Orlando Jordan). Todos los fichajes de la pareja, hasta los más deslumbrantes (Mr. Anderson, RVD, Flair, los Hardy...) han resultado un fracaso descomunal, siendo incapaces de levantar los ratings y la compra de PPV más allá de unas pocas décimas.

Lo cual demuestra una vez más que Bischoff sigue equivocado en un punto en el que lleva estancado desde mediados de los 90. Ya en aquellos años en los que Ted Turner decidió darle las riendas de la WCW Bischoff argumentaba que el problema de la empresa estaba en la ausencia de superestrellas que la gente identificara, razón por la cual se lanzó a gastar un dineral en fichar a antiguos luchadores de la WWF de los 80. Y sin embargo, ni con Hulk Hogan y Randy Savage en plantilla fue capaz de superar a la WWF, no hasta que se le ocurrió la idea de la NWO. Y pocos años después, una WWF con un roster escuálido y lleno de desconocidos y midcarders fue capaz de machacar a una WCW saturada de estrellas, con audiencias televisivas que dejaban las que había hecho la empresa de Turner durante su breve reinado a la altura de una triste teletienda. Lo cual viene a demostrar que en el wrestling lo más importante es ofrecer un producto de calidad y adecuado a la época y no la profundidad de la plantilla, aunque, claro está, esto también sea importante.

Con todo esto y mucho más, la WCW se fue al carajo. Y hay que agradecérselo a los que iban a salvar TNA...

Aplíquese lo mismo a la TNA actual. A ver, ni Hulk Hogan, ni Sting, ni Ric Flair, ni Kurt Angle, ni Mick Foley, ni los dos Hardy Boyz, ni Rob Van Dam, ni Kevin Nash, ni Scott Hall, ni Scott Steiner, ni Jeff Jarrett, ni Booker T han conseguido dar un buen empujón de popularidad a TNA. ¿Falta de estrellas? No tio, falta de calidad, pura y simplemente. Falta de capacidad para generar interés en la peña, nada más que eso. Y todavía hay gente que dice que si TNA firmase a Goldberg o al Ultimate Warrior... de verdad, es para partirse la caja.

Como bien dice el maestro Tito, según se iba haciendo más y más evidente que la era Hogan-Bischoff estaba encaminada al fracaso, la ansiedad se ha ido apoderando del booking de TNA. Se alternan ideas que se pretenden novedosas con el eterno retorno a la fórmula conocida, aunque no siempre exitosa, como a veces se pretende incluso contra toda evidencia (como la WWE devolviendo una y otra vez el campeonato a John Cena, como si con él al frente los ratings no declinaran). Por un lado promocionando a Crimson más allá de lo razonable, por otro volviendo a enfrentar a Hogan y Sting. Por una parte haciendo un más que tímido intento de recuperar la X-Division (que ellos mismos se habían cargado), por otra imponiendo un ritmo más lento a los combates, como si eso fuera a mejorarlos por sí mismos.

Vince Russo, tercera rueda del equipo que va camino de despeñar a TNA. Encima en chandal y chanclas. Así es que no se puede, no se puede...

A Hogan y Bischoff podemos añadir un tercer nombre: Vince Russo, aunque él fuese booker principal de TNA bastante antes de que ellos llegasen. Los tres están desesperados y se nota. Y lo están porque el crédito se les agota. Como es bien sabido, son los tres mosqueteros que lograron lo que parecía imposible: hundir hasta la desaparición a la empresa con el roster más profundo de la historia del wrestling, no hace falta que repita cuál es. Todos sabemos lo monstruoso que fue aquel fracaso, la cantidad de momentos vergonzosos que se produjeron y las desastrosas consecuencias que ha traído para el conjunto del mundillo. Ahora tenían una segunda oportunidad de demostrar que sus respectivos éxitos en los 90 con la WWF y la WCW no habían sido producto de la casualidad. Que su talento seguía ahí...

El resultado, como estamos viendo, está lejos de ser el apetecido. O siguiendo el argumento, el tiempo y el crédito se les ha terminado. Y eso que no eramos pocos los que sospechábamos que era el desenlace más probable. Con Bound for Glory a la vuelta de la esquina, el ya conocido anuncio de la retirada de Hulk Hogan y los constantes rumores de su marcha y la de Bischoff tras el PPV más importante de la compañía (el despido de Russo se lleva barruntando varios meses) parece que se podría abrir una nueva era en TNA, la enésima en apenas una década de historia. ¿Podría ser la buena?, ¿podría por fin dejar atrás todo el crap que nos lleva ofreciendo hace tantos años?, ¿podrá al fin presentar una competencia creíble a WWE?

No lo sé. Pero sé que ahora mismo la WWE es vulnerable y que desde luego la cosa no mejorará si no tienen otra empresa de wrestling apretándoles detrás. Así que por el bien de todos los aficionados, espero que así sea. Si Hogan, Bischoff y/o Russo siguen... bueno no creo que me arriesgue mucho si digo que TNA nunca levantará cabeza.


¿El PPV del cambio? Perdónenme si soy escéptico...

CONTINUARÁ

jueves, 29 de septiembre de 2011

TNA: lo malo y lo peor

Suicide: una buena metáfora de lo que es TNA generalmente...

Hasta ahora sólo he hablado de la WWE en este blog, porque es la única empresa que sigo asiduamente en la actualidad. También es verdad que tengo cierta vinculación afectiva con la promotora de promotoras, porque como casi todos en España me enganché al wrestling gracias a la añorada WWF de finales de los 80 y principios de los 90. Pero eso no significa que no vea más wrestling. Soy un gran fan de la WCW de los 80, de la vieja AWA, de la UWF de Bill Watts, de la grandiosa ECW de Paul Heyman y de otras muchas promociones legendarias. Mi problema es que no encuentro correspondencia en el wrestling contemporáneo con estas empresas que tanta diversión me han proporcionado, y me siguen proporcionando aún hoy día.

Y el peor ejemplo de todo esto es TNA. ¿Peor que la WWE? Bueno, cierto es que por su posición de privilegio y su influencia sobre el conjunto del negocio, la WWE tiene una enorme responsabilidad en el calamitoso estado actual del wrestling. Pero en mi humilde opinión, TNA ofrece un producto que es aún más lamentable. Es una compañía sin rumbo y sin norte, de hecho ni siquiera están seguros de su nombre, y que encima ha ido empeorando en los últimos años.

Main Event Mafia: una de las muchas ideas desastrosas en la corta historia de TNA. Encima era reciclada de otra que en su día ya fue un rotundo fracaso.

Básicamente, los errores de TNA son los mismos que comete WWE, y que en este blog he comentado hasta la saciedad
  • Obsesión por el día a día, que le hace poner por encima el bookeo a corto plazo sobre la planificación a largo plazo. De esta forma, una storyline que se plantea y no triunfa casi inmediatamente es desechada y se pasa a otra sin solución de continuidad, y a menudo sin lógica ni explicación al espectador. Dentro de las storylines principales, las más difíciles de clausurar a priori (e insisto en lo de a priori), el desarrollo fluctúa según las reacciones de la gente y los ratings televisivos, con un resultado parecido: falta de continuidad, desconcierto, incoherencia, etc.  
  • Como consecuencia, una malísima gestión de plantilla, lo que en algunos foros se ha dado en llamar la "ruleta russa" (en referencia al booker principal, Vince Russo). Los luchadores pasan de estar en el main event a no aparecer durante meses en los programas de TV. De disfrutar de pushes más o menos decentes a no volver a saber de ellos en mucho tiempo. El último y célebre ejemplo ha sido el de los Young Bucks/Generation Me, pero es fácil recordar antes el caso de los Naturals, de Jay Lethal, de D'angelo Dinero... e incluso de los mismos Christopher Daniels y Samoa Joe.
King of the Mountain: Un ladder match... ¿invertido? Pues sí, así es.
  • Incapacidad para crear un producto interesante por sí mismo, lo que les obliga a trampear a base de polémicas baratas (véase lo que digo más abajo de sus lloriqueos respecto a la WWE), uso cutre de famosos (menos que en WWE, pero acordaos de aquel patético ángulo con jackass y la X-Division o el "flamante" fichaje de un ex concursante de Gran Hermano) o a dar giros absurdos a las storylines, con la esperanza más o menos lejana de captar la atención del fan casual (¿Samoa Joe a la Main Event Mafia?, ¿Mr. Anderson está en Inmortal sí o no?). 
  • Originalidad nula. Nos ofrecen ángulos mil veces repetidos, situaciones que hemos visto docenas de veces antes. Lo cual no siempre es malo, claro. A veces es mejor plantear bien lo previsible que cagarla tratando de ser original. El problema es que en TNA no tenemos ni una cosa ni la otra. Lo de siempre, lo hacen mal, o se limitan a reproducir cansinamente storylines que en su día ya aburrieron (ese reciclaje del "New Blood vs. Millionaires Club" de los peores tiempos de la  WCW que fue el feud entre Main Event Mafia y TNA Frontline, la enésima reencarnación de la NWO primero como "The Band" y luego como "Inmortal"...). Lo nuevo, o lo estropean (como ha pasado en buena medida con las Bound For Glory Series, aunque al final hayan sacado algo más o menos limpio de ello), o es una puñetera basura (léase battle royals inversas, "feast or fired", el título de "leyendas" y después "global", PPV's enteros en una jaula o ese estúpido gimmick match que fue el King of the Mountain). 

Y el Ultimate X: un ladder match con cuerdas en forma de X. Wow...

A ello podemos añadirle algunos problemas que la WWE no tiene, precisamente porque es la WWE. Por ejemplo, esa obsesión por darle un push inmediato a toda estrella despedida de WWE que hay en TNA. Ahí tenemos a Mickey James, a Brian Kendrick, a Mr. Anderson, a Rob Van Dam, a Scott Hall, a Bobby Lashley... dando un rendimiento muy inferior al que daban en WWE precisamente porque han comprobado que no les hace falta mucho esfuerzo para pasar por encima de otros de la plantilla por venir de donde vienen. Les sucedió incluso a los Dudleys en los primeros años de su estancia en la empresa de Orlando. En lugar de ir a TNA a demostrar que la WWE se equivocó echándolos, parecen no hacer más que darles la razón. Vale, no siempre sucede, pero sí la mayoría de las veces. 

¿Qué deben de pensar los AJ Styles o Kazs del vestuario cuando comprueban que siempre van a estar por detrás de los recién fichados?, ¿cómo deben sentirse cuándo observan que un Mick Foley totalmente fuera de forma se alza con el título de TNA? (hágase la misma pregunta cambiando el nombre de Foley por los de Raven o Rhino), ¿cómo deberían reaccionar cuándo después de aquella debacle con Scott Hall se le vuelve a fichar y encima la historia se repite?, ¿y cuándo ven que la compañía que defienden hace otra vez el mismo ridículo no con uno, sino con los dos Hardys? Lo que me extraña es que no hayan mandado a freír espárragos a TNA hace tiempo. 

Rhino también fue campeón de TNA. Tio, ¿a quién se le ocurrió?

En segundo lugar, y salvo en ocasiones muy puntuales, la WWE no necesita hacerse publicidad a costa de la competencia, como sucedió en las Monday Night Wars. En TNA en cambio tratan de arañar la atención del mundo con patéticos intentos de picar a la WWE, como aquel lamentable sketch de Rhino quemando el viejo cinturón de la ECW o aquella espantosa saga de la Voodoo Kin Mafia (¡qué ingenioso, si son las iniciales de Vince!). La cosa sería de risa triste si no fuera por la completa indifirencia que provocaron, tanto en la WWE como en el universo en general, lo cual eleva tales esfuerzos al Hall of Fame de la vergüenza luchística.

Y tercero, pero mucho más importante en mi opinión, TNA tiene muchísimos menos medios, y sus montajes están a años luz de los de la WWE. Los escenarios, los vídeos, músicas, pirotecnias, luces, sonido, e incluso la calidad de imagen con la que transmite está tremendamente alejada de lo que ofrece WWE de forma cotidiana (porque en eso, estaremos de acuerdo, la WWE sigue siendo MUY puntera y ofreciendo un gran producto). Y los "puristas" podrán decir lo que quieran, pero eso es una parte fundamental del wrestling, y más en una era de alta tecnología, en la que el videojuego y la publicidad son los modelos culturales de referencia. Lo es para todo fan, pero no te digo ya para el fan casual, el no fan que podría llegar a serlo o el público medio.

Sinceramente, es difícil ver un PPV de TNA y tener la sensación de que sucede algo importante y excitante, un "must" como dicen los anglosajones, cuando lo localizan en el mismo espacio y prácticamente con el mismo montaje que los Impact! semanales. Amigos, el fondo es importante, pero la forma no lo es menos, nos pongamos como nos pongamos. Creo que hace años que TNA debería haber apostado por gastar su pasta en dar un salto de calidad en este aspecto, en lugar de engordar un roster ya muy inflado con luchadores que han aportado entre poco y nada a la compañía.

Tres  jóvenes y nuevos valores peleando por el campeonato TNA

CONTINUARÁ...

lunes, 26 de septiembre de 2011

Sobre TNA

A veces me enrollo más que una promo de Hulk post NWO.

¡Hola amigos! Ya algo más relajado de mis obligaciones y un poco más distanciado del cabreo que me ha producido la debacle de la WWE en este 2011, me disponía, ahora sí, a ofreceros mi visión de las cosas en la segunda compañía más importante de wrestling de EE.UU., TNA. El problema es que entre mis muchas virtudes no está la de sintetizar. O hablando en plata, me enrollo como las persianas. De verdad, envidio a la gente que es capaz de transmitir mucho en poco espacio y con poco esfuerzo. Yo soy incapaz de contar la cosa más sencilla sin ramificar, sin tener miedo a resultar poco preciso, sin adelantarme a posibles réplicas... Vamos, como estoy haciendo ahora XD

El caso es que a priori había previsto una entrada sobre TNA, pero que he ido alargando y alargando tanto que resultaría un ladrillo meterla de una sola vez. Así que al final lo voy a publicar en varias tandas para que resulte una lectura más fácil (que no necesariamente más amena, jeje). En principio creo que le dedicaré tres, pero tal y como tiendo a alargarme no es de descartar que finalmente sea alguna más.

¡Pronto (espero) la primera!, ¡y a ver si hay más feedback!

Nos leemos.