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martes, 3 de abril de 2012

Wrestlemania XXVIII: mi verdad

Una imagen que ya es HISTORIA del wrestling. Así con mayúsculas. 

Bueno, pues un año más y una noche de sueño perdida más por seguir el evento más grande de la temporada. Y como cada año no sé muy bien qué pensar. Casi siempre salgo con la sensación agridulce que me suele dejar la WWE: cosas buenas, cosas sensacionales, cosas malas, cosas espantosas. Lo cierto es que desde Wrestlemania XX acabo por tener la misma incómoda sensación, que por grande que haya sido lo grande, podían haber hecho más. Supongo que será que de natural soy un gruñón, y que me cuesta quedarme con lo bueno y pasar por alto lo demás. 

Y eso es lo que ha sido, una vez más, Wrestlemania XXVIII. Como casi todas las diez últimas, combina momentos que te recuerdan por qué demonios estás despierto a las tres de la mañana delante de un ordenador para ver a tíos en pijama simulando darse hasta en el cielo de la boca, con situaciones de vergüenza ajena que te hacen querer mandar a tomar por culo a McMahon y a la madre que lo parió. No creo estar hablando en chino precisamente. 

Vayamos por partes. Primero el Sheamus-Daniel Bryan por el título mundial pesado, supuesto segundo título en importancia de la empresa. Y digo supuesto porque después de basuras como esta, resulta complicado que uno se crea que los campeones son tipos a tener en cuenta. Qué bonito, meses construyendo el personaje de Bryan, y construyéndolo bien además, echados por la borda en menos de un minuto. Eso es la WWE actual señores: capaz de destruir de un plumazo cortoplacista lo poco bueno que levanta con tanto esfuerzo. De pegarse un tiro en el pie, vamos. Un tipo que lo ha dado todo, que nos ha callado la boca a todos los que no veíamos en él más que a un buen luchador técnico, al que encima le han respondido los ratings. Y le pagas así, haciendo que pierda en diez segundos con otro al que, insisto, aprecio, pero que a día de hoy no está over para ser campeón. No creo ni que esté tan over como Bryan siquiera. 

martes, 25 de octubre de 2011

No quiero ser pesado...

Que tiempos aquellos. ¿Os acordáis de cuándo CM Punk era la estrella de RAW?

Pero es que tras leer los resultados de Vengance y el pasado RAW se te quitan las ganas de hacer el esfuerzo de verlos. Paso de concederles el beneficio de la duda. Os lo dije y me reafirmo, la WWE no tenía ninguna intención de promocionar a Punk, por mucho que ellos nieguen la mayor. Ya todo es Triple H (que insisto, ha expropiado una storyline que creó CM Punk de la nada), además del Cena-Rock. Vamos, lo que de verdad querían promocionar.

Luego, claro, Del Rio y Punk pierden espectadores. ¿Cómo no los van a perder? Si no les das importancia, si el campeón de la WWE es menos que los de siempre, si no creas una historia chula, si te olvidas que hasta la noche anterior The Miz y R-Truth se supone que eran importantes para lo que estaba pasando y si encima haces que hasta CM Punk se baje los pantalones delante de ese carismático GM que es Lauritaitis mandando definitivamente a paseo su gimmick de rebelde... pues lo normal es que la gente se baje del carro, claro.

Bah, paso.

jueves, 13 de octubre de 2011

Parece que no soy yo solo...

 Ya sé que me repito, pero la ocasión lo merece.

Supongo que ya sabréis la noticia, pero por si acaso la cuelgo, vía Solowrestling:
El WWE Raw del Lunes, 10 de Octubre, marcó una audiencia de 3.25, subiendo así dos décimas respecto a la semana pasada y marcando el dato más alto desde el 15 de Agosto, la noche post-Summerslam. Esto muestra un fuerte interés en el desarrollo de la historia en la que el roster da la espalda a Triple H.

La otra gran historia que se desprende de los datos de audiencia es la caída de un 13% en la audiencia de la segunda hora comparada con la primera. Es la caída más fuerte de los últimos cuatro años.

De forma global, el Raw tuvo 5.02 millones de espectadores. La primera hora tuvo 5.38 millones de espectadores, la más alta desde el 23 de Mayo. La segunda se derrumbó hasta los 4.67 millones, mostrando una clara pérdida de interés en la evolución del show reflejándose en los 700000 espectadores que decidieron cambiar de canal.
O sea, que no soy el único que ve cómo una y otra, y otra, y otra vez la WWE se empeña en destruirse a sí misma, planteando ideas brillantes que al poco pisotea miserablemente. Ahí está la prueba: la gente tenía interés en la storyline de los luchadores en huelga contra Triple H, pero en cuanto vio el monstruoso desastre con el que pretendieron continuar el ángulo, prefirió ver futbol americano. Y el desglose de audiencias cuarto por cuarto confirma esta interpretación.

Exactamente igual que se tenía interés en la historia sobre la salida de CM Punk en primavera, pero la mala gestión de la misma fue haciendo perder espectadores por el camino según avanzó el verano. Y tantas otras veces en los últimos años. Dado el declive continuado de las cifras (de todas: ratings, venta de PPV, asistencia a eventos, entradas a web, precio de las acciones...) de la empresa de los McMahon, parece que tampoco soy el único que está hasta los cojones de que me hagan lo mismo una y otra vez. La paciencia se va acabando, y al final más y más gente acaba mandándoles a tomar vientos. Lo cual debería preocupar, y mucho, a una macrocorporación en la que los números cuentan tanto últimamente.

 Iba a hacer un comentario sobre estrellas y estrellados, pero mejor no caer en más tópicos...

No me sorprende tampoco esta otra noticia que vuelve a contarnos que el guión de RAW se reescribió varias veces... para al final tomar una decisión improvisada y en el último minuto. No es la primera vez que se comenta en los últimos tiempos y viene a confirmar lo que vengo defendiendo desde que abrí este blog: que buena parte de los problemas del wrestling contemporáneo vienen de esta paradójica mezcla de impaciencia y énfasis en el control, tan típica del capitalismo neoliberal. Escribir ocho versiones distintas de un guión para hacer al final lo que se le ocurre al mandamás en el último momento, es que es ridículo. Como los tiempos que vivimos.

En fin. La WWE como metáfora de la vida misma. Al igual que en la vida real, la crisis de la WWE es estructural y no se le ve salida a corto, medio y hasta largo plazo. Y al igual que en la vida real, la única solución que se les ocurre es mantener intactas las recetas que provocan la misma crisis: si el enfermo ha tomado tres litros de jarabe que no sólo no le han curado su gripe, sino que encima le han jodido el sistema digestivo, su problema real no es el que el jarabe no funcione, el problema es que no ha tomado el suficiente jarabe lo suficientemente rápido. Manda cojones.

En la vida real, la crisis del sistema financiero amenaza con arrastrarnos al barro a todos. La crisis de la WWE amenaza con mandar a todo el mundillo del wrestling a freir espárragos. ¿Encontraremos la alternativa a una y otra? Sólo el tiempo lo dirá. Pero la cosa no tiene buena pinta.

Como en todo lo demás, hace falta que en el wrestling se produzca una revolución en toda regla...

martes, 11 de octubre de 2011

Me había prometido no volver a hacerlo...

Así es como deberíamos dejar las audiencias de los shows de WWE: VACÍAS.
 
Sí, ya lo sé. Sé que había jurado y perjurado que no volvería a hacerlo, pero es que el ridículo clama al cielo. Me estoy refiriendo por supuesto al RAW de anoche, enésima vez en el que una buena idea a priori acaba en papel del water. La huelga de luchadores, aunque los motivos eran estúpidos (lo que viene a ser una parodia de las luchas reales que se desarrollan en los USA en estos momentos, cuyas razones supongo la WWE considera igual de estúpidas dado el fachoso sentido del humor que predomina en sus programas), era algo original que tenía buena pinta. Pero en mi estado actual de descreimiento, estaba seguro de que no podía acabar bien. A veces es una mierda tener razón.

En fin, ya veis que la idea ha durado una triste semana. Tan rápido como vino, se ha ido. Aunque, como el Cid Campeador, ha logrado llevarse por delante meses de booking después de muerta: Ahora CM Punk y Triple H son amiguitos, tres meses de Triple H como jefe de operaciones tirados a la basura, lo de Kevin Nash para qué, Vince McMahon vuelve para echar al que le echó (no se sabe en calidad de qué, dado que supuestamente fue "relevado de sus funciones" hace tres meses), Miz y Truth vuelven y ya está, otro Cena-Del Río in the making, los misterios del micrófono y la jaula como si nada, del General Manager anónimo ya nadie ni se acuerda... Un despropósito tras otro, y luego otro.

Quien quiera ver aquí "un plan mayor" que siga engañándose a sí mismo. Por mi parte, sigo en mis trece: que les den.

Jeto de Laurinaitis después de ver el RAW de anoche. ¡Jooooder que espanto!

viernes, 23 de septiembre de 2011

Harto de estar harto

Tomo prestada esta foto de un foro de fans de TNA. No descarto que lo veamos realizado próximamente, viendo la evolución de WWE...

Durante el fin de semana pasado estuve escribiendo un borrador de entrada para el blog, en la que trataba de explicar por qué no sigo habitualmente TNA. Como es lógico, dado que estaba explicando el por qué no me gusta, era una entrada bastante crítica con la empresa de Carter, Jarrett y compañía. Entre otras lindezas, decía que es una empresa sin rumbo y con un booking desastroso. Intenté acabarla antes del lunes, para que no se pisara con Night of Champions y RAW, porque suponía que alguno de mis escasos lectores quizá quisiera saber qué opinaba al respecto y quedaría un poco raro que se encontrase con una entrada sobre la competencia... Y también porque me barruntaba que podía pasar lo que ha pasado. Ahora veo poco sentido en criticar a otras empresas, la verdad.

Me da exactamente igual lo que digan, me dan exactamente igual quienes piensan que fue un PPV digno, aunque sean comentaristas cuya opinión suelo valorar. Me da igual incluso el que, desde un punto de vista estrictamente técnico, en efecto fuera un PPV correcto. La realidad es que fue el enésimo desastre de la WWE y la confirmación definitiva de que, lejos de mejorar, han perdido la enésima oportunidad de dar un giro positivo al producto. Más aún, han perdido LA oportunidad. Han cogido una gran idea, un gran ángulo, un luchador descomunal en un momento de popularidad envidiable, y la han tirado por la borda, la han machado, se han limpiado el culo con ella y nos han tirado los restos a la jeta. Simple y llanamente.

El único sentido que tenía adelantar lo que podía haber sido un auténtico blockbuster de haber sabido esperar unos meses era que Triple H jobease limpiamente a CM Punk y consolidara así su estatus de estrella emergente. Pero no, el gran Hunter tenía que ganar, y estropearlo todo. Me da igual que fuera después de endosarle tres finishers, ese resultado no tiene ningún sentido. Ya en el vídeo de presentación antes del combate se veía que la WWE quería enfocarlo en torno a Triple H y su puesto de CEO, y no a la saga de CM Punk, como bien apreció el comentarista de Solowrestling radio en su retransmisión en directo del evento.     
¡¡¡R-Truth y The Miz despedidos!!!, ¿Será otra storyline? La WWE es tan misteriosa...

Y dirán algunos "¡ya verás como eso da más valor a la victoria de revancha de Punk en Hell in the Cell!" Nooop. Llega el siguiente RAW y de revancha ni se habla. Casi parece que la rivalidad entre Trips y Punk haya pasado a mejor vida. Punk vuelve a la órbita del título, eso sí, aunque parece que eso cada día significa menos. A cambio, metemos a capón a R-Truth y The Miz en el ángulo de Triple H-Punk-Nash y... tachán, tachán... ¡les despedimos! Como si el despido de Nash no hubiera sido suficientemente poco creíble. Y hablando de Nash, ¿dónde estaba el lunes? Supongo que departiendo con el manager general anónimo.

¡Ah! Y Vince asomando la naríz en el horizonte. Lo que viene a confirmar que, sin lugar a dudas, el ángulo que se abriera con aquella demoledora promo de CM Punk ya no pertenece a su auténtico padre, sino que ha sido usurpada y expropiada por Vince y Triple H para retomar su lugar en el centro de la escena. Ese que, seguro, piensan que nunca debieron abandonar. ¿Los resultados? Todos los estamos viendo.

Otros apuntarán, ¡ajajá! ¿No eras tú el que querías más protagonismo para la midcard y un stable heel con The Miz y R-Truth? ¡Ahora que están en el ajo también te quejas! Pues sí, claro. Porque los han metido en la storyline principal porque están desesperados y no saben qué hacer. Porque parece que si no sales con Triple H, Cena, Orton o el Taker es que no importas realmente mucho. Porque podrían crear un ángulo para ellos y reconstruir la división de parejas en torno suyo, como parecía que iban a hacer en un primer momento. Pero no, más vale meterlos en el potaje de una historia que ya nadie sabe muy bien de qué va, seguramente ni la misma WWE.

Este tipo que ahora luce un cinturón tan bonito, una vez tuvo un hijo con una anciana, que resultó ser una mano. Podría ser peor... ¿Podría?

Y más, porque los dos cambios de campeones mundiales... ¿a qué vienen? No, en serio Vince, ¿de verdad quieres que sigamos creyendo que son los dos mayores premios del negocio? 14 cambios de cinturón en lo que llevamos de año, siete por marca, con algunos reinados de esos cutres de dos horas e incluso de pocos minutos. ¿Para qué darle el título a un luchador que no ha hecho nada en 15 años y que está próximo a jubilarse?, ¿para qué otra vez Cena campeón (tres veces ya este año, por cierto)? No tiene ningún sentido y lo sabes.

¿Por qué esos dos cambios en NOC? Os lo diré: porque nadie se los esperaba. Desde más o menos 2007-2008 la WWE lo ha hecho en infinidad de PPV's. Parece que es lo único que se les ha ocurrido para mantener el interés por el producto en la era de los spoilers y la discusión en foros de Internet. Cuando todo el mundo espera que pase algo, zasca, hacemos lo contrario. Y así todos compran el PPV, porque "cualquier cosa puede pasar". Hasta la mayor mongolada que se nos ocurra. Ya lo justificaremos luego, generalmente mal, claro.

El chiste tuvo gracia durante cinco minutos, y el inexorable declive de las cifras de compra de PPV's son la prueba de que la estrategia funcionar lo que es funcionar, no funciona. Pero como tantas otras cosas de la WWE actual, la siguen poniendo en práctica, inasequibles al fracaso y el desaliento, como si de verdad sirviese de algo. ¿Creíais que Alberto Del Río tenía que ser campeón para el tour en México? ¡Pues toma!, Cena campeón de nuevo. Si hace falta, le volvemos a dar el título a ADR antes de la dichosa gira, porque total... ¿Creíais que Mark Henry iba a ser un sparring heel para The Viper? ¡Pues toma Mark Henry campeón! Y el mes que viene, otra vez Orton campeón y otra vez sin que nos muestre esa faceta cabrona que nos gusta de él (porque lo de este Smackdown! va a volver a ser flor de un día, al tiempo). ¡Ah! Y el que Beth Phoenix no porte el cinturón femenino también podeis achacarlo a la gracieta de ir a la contra.  

Qué demonios, al menos está mucho más buena que la marimacho de Beth...

Volviendo a la midcard... Si de verdad quieren apoyarla, que no saquen a The Miz y R-Truth de ahí, sino que los utilicen para crear feuds que interesen a la gente, en vez de despreocuparse y sacar de la manga dos combates para el PPV que, al no mediar historia o ser esta muy floja (pobre Ted Dibiase Jr.), no interesaban a nadie. Me da igual que resultasen combates aceptables, así no, no y mil veces no. Y menos si para lo único que sirve uno de los dos es para continuar una historia en los programas semanales (la de Vickie-Dolph-Swagger). ¡Ah! Y mientras, el ganador del maletín en Money in the Bank en el dark match del PPV.  

Estoy harto, cansado, aburrido, asqueado, hasta los cojones. Harto de estar harto, de repetir una y otra vez el mismo patrón. De ilusionarme con signos de esperanza, con los que me digo "esta vez será diferente". De ver como los van masacrando poco a poco, mientras me engaño a mí mismo pensando que es parte de un plan más amplio que no soy capaz de ver, con la fe (porque literalmente es fe) en que todo se arreglará. De comprobar al final que me han vuelto a tomar el pelo, que todo sigue igual, que sigue siendo la misma mierda, que caen de nuevo en los mismos errores y por las mismas causas. Y así durante diez años.

No tengo por qué aguantar esto. Para mí el wrestling es una pasión, un hobby, una afición. Lo sigo para pasármelo bien, no para sufrir y cabrearme. Bastante tengo con ser del Athletic de Bilbao. Así que yo me apeo aquí. De momento, voy a despegarme un tanto de la WWE. No dejaré de seguirla, pero no voy a gastar más de un minuto de mi tiempo del estríctamente necesario. Y creedme, ni un euro de mi bolsillo más, y os aseguro que yo SI me gasto dinero en la WWE. Hasta que la situación no de un cambio radical, y a partir de ahora no aceptaré menos que eso, conmigo que no cuenten.

Fuck off, Vince

Eso no significa que vaya a cerrar el blog, que quede claro. Sólo que volveré a mis intenciones originarias, que se habían visto truncadas por las urgencias que la irrupción del fenómeno CM Punk nos generó a todos los fans del wrestling. A partir de ahora, menos actualidad y más análisis, más historia, más profundidad. No he empezado este blog para ser una especie de híbrido entre fanboy y abuelo cebolleta, despotricando de lo mal que está todo y dándome golpes de pecho por tiempos mejores que ya se fueron.

De momento, publicaré la entrada de TNA, que la tengo muy avanzada aunque esté en la línea llorica que quiero abandonar. Así que espero que sigáis conmigo, aunque como yo le déis un buen middlefinger a Vince.

miércoles, 27 de julio de 2011

Too much, too soon?

CM Punk se comió el lunes a Cena en cuanto a reacción de los fans. Esperemos que los ratings también lo reflejen... 

No sé si habréis visto esa obra maestra del séptimo arte que es Vertigo, de Alfred Hitchcock. Si no es así, os aviso que hay doble spoiler: de RAW y de la peli. En Vertigo Hitchcock nos cuenta la historia de un policía  que se enamora de una chica a la que no puede salvar de tirarse de lo alto de una torre, ya que tiene miedo a las alturas. Tiempo después, se encuentra con otra chica que es exactamente igual que la primera, lo que le hace obsesionarse hasta perder la cabeza. Llegado un momento la peli muestra que, efectivamente, ambas mujeres son la misma persona. Como todos sabéis Hitchcock era un maestro del suspense, así que ¿dónde está el suspense si nos desvelan que las dos mujeres son la misma?, ¿no hubiera sido mejor dejar la duda en el aire hasta el último momento? Al respecto el bueno de Alfred comentaba lo siguiente:
Me puse en el lugar de un niño cuya madre le está contando la historia. Cuando hay una pausa en el relato el niño siempre dice: "¿Qué viene después mamá? Pues bien, sentía que la segunda parte de la novela [en la que se basa la peli] estaba escrita como si no hubiera nada después, mientras que en mi fórmula, el niño, sabiendo que Madeline y Judy son la misma persona preguntaría: "¿Y Stewart [Jimmy Stewart, prota de la peli] no lo sabe, verdad?, ¿Qué hará cuándo se entere?"... Nuestro suspense gira en torno a cómo reaccionará cuando se entere de que Madeline y Judy son la misma persona. 

Simple, pero genial. En el wrestling a veces, muchas en realidad, se bookea igual. Se crea un ángulo que los espectadores saben exactamente cómo va a acabar, pero no cuándo. La gracia está en tenernos pegados al televisor para comprobar en qué momento, y de qué modo, se va a producir ese clímax que llevamos esperando desde que se plantaron las primeras semillas de la storyline. Claro está, lo crucial en este tipo de bookeo es el ritmo con el que se desarrolla la historia y el tiempo que la empresa en cuestión es capaz de dilatarla sin que pierda frescura. Cuánto más se alargue, más expectativas se crean sobre el momento decisivo, más se exige que sea algo auténticamente genial, a la altura de la tensión que el ángulo ha ido generando. La presión sobre el equipo creativo aumenta así exponencialmente, porque si no son capaces de crear algo tan especial como la gente espera se pueden cargar toda la storyline.

Parte de la debacle de la WCW se debe precisamente a dos gigantescas meteduras de pata a la hora de resolver dos storylines de larga duración que les habían proporcionado un gran éxito: el feud entre Hulk Hogan y Sting por un lado, y el fin de la racha de Goldberg como invicto por otro. No voy a recordar el magno desastre que ambas supusieron porque ya se han escrito ríos de tinta al respecto. Simplemente puntualizaré que mientras tanto la WWE daba un golpe maestro con un doble turn entre The Rock y Mankind en Survirvor Series 1998 que hizo que nuestras mandíbulas golpeasen el suelo. Después de eso la WWE barrió a la WCW de las Monday Night Wars, así de importante es rematar bien este tipo de storylines...

    Si aquí parece que Sting pone cara de circunstancias teníais que haberle visto en el vestuario...

En los últimos años la WWE nos ha ofrecido varios ejemplos, buenos y malos, de este tipo de bookeo. Dio en la diana con el turn face de Batista ante Triple H y con el final de Wrestlemania XX, aunque hoy duela recordarlo. Hasta cierto punto también con el regreso del Undertaker al gimmick de Dead Man. La traición de Shawn Michaels a John Cena en 2007 no estuvo mal... En cambio, el turn de Mickie James a Trish Stratus y la reunificación de D-X en 2006 resultaron bastante sosas para llevar tanto tiempo esperándolos... No fueron totalmente desastrosos, pero da la sensación de que se perdió una gran oportunidad... 

¿A cuento de qué viene todo esto? Bueno, si la foto de cabecera no lo había aclarado ya, me refiero al regreso de CM Punk a RAW. Sinceramente, creo que podían haber alargado el ángulo un poco más. Pensaba que ayer irían más porque Punk apareciese y se mofara del nuevo campeón fuera quien fuese... Pero todavía no un regreso en toda regla. No sé, la cuestión se está debatiendo ardientemente por todo Internet y hay argumentos contrarios al mío que, la verdad sea dicha, son bastante convincentes... Pero sigo sin terminar de verlo. Es cierto que ya todos teníamos claro que era una storyline, con lo que la incertidumbre de si la marcha de Punk era real o no había terminado. Aún así, me remito a las palabras de Hitckcock: dónde nos la jugábamos era en el cómo y el cuándo y no en el qué.

Cierto es también que estamos a las puertas del segundo PPV más importante del año y la WWE no se podía permitir dejar colgando el ángulo... Habrá que darles un margen de confianza, porque a pesar de las dudas nos demostraron en Money in the Bank que, de momento, tienen las cosas claras. Esperemos pues que esto no sea una de las típicas urgencias de la WWE actual, y que verdaderamente tengan preparado algo igual de grandioso para SummerSlam... 

 Trips me da más miedo de traje que vestido de corto...

Por otro lado, ¿cómo no dudar? Uno ve RAW y se echa por enésima vez las manos a la cabeza. Haces ganar a Rey Misterio el título... para perderlo una hora más tarde. Pero bueno, ¿para esto el torneo por el título?, ¿cómo puede abrirse RAW con un combate que tenía que haber sido el Main Event del programa? Si querían volver a meter a Cena en la escena del título para continuar el ángulo con Punk, ¿no hubiera sido más sencillo meterle a capón en la final y hacer un triple threat con la excusa de que con el despido no había podido participar en el torneo? Ya hubiera sido algo peliagudo, pero al menos no se hubieran cargado de un plumazo todo el booking de la semana pasada, humillando a Rey y The Miz y desvalorizando otro poco más el campeonato WWE.

Y más: Triple H dejando el push a R-Truth en poco menos que nada, regreso anticlimático de John Morrison, Alberto Del Río perdiendo credibilidad como aspirante a pasos agigantados, Zack Ryder sale al fin en el programa... enfrentándose a ¡Michael Cole! Sí amigos, Michael Cole. Y a todo esto, ¿el General Manager anónimo de RAW que piensa de lo que está sucediendo en "su" programa? La vida sigue igual (de mal) y me confirma de nuevo lo que vengo diciendo hace unos días: si hay cambio en WWE va a tener que ser mucho más profundo que poner a Punk como nuevo luchador franquicia

Para decirlo más claro: o la WWE reconstruye de una vez la midcard (y las divisiones de tags y femenina, pero lo primero es lo primero) o ni Punk, ni Bryan, ni el Flair de los 80 revivido son capaces de salvar el barco. Mientras la primera hora de RAW y Smackdown! no sirva más que para rellenar huecos hasta que salgan los 3 o 4 en los que la WWE pone interés no remontaremos. Mientras todo el roster sirva para poner over a esos mismos 3 o 4 o para hacer gracietas sin sentido, mientras sigan siendo peones más o menos prescindibles, no iremos a ninguna parte. 

¿Adivinan quién es el nuevo número 1 del PWI 500? El mundo se está volviendo loco...

Y lo que es peor, seguiremos quemando a luchadores con mucho potencial sólo por no darles el sitio para el que realmente están preparados. Ahí está el pobre Miz, que sin duda es un midcarder nato, y bastante bueno para eso me gustaría añadir, pero con el que han cometido el lamentable error de pretender poner la empresa sobre sus espaldas. Idem con R-Truth, con Ziggler, con Swagger (bueno, a él no le veo ni de midcarder, todo hay que decirlo) y con tantos otros. Mientras tanto el tipo que ahora parece destinado a ser el próximo Hogan o Austin dormitaba en medio de ninguna parte del roster desde mediados de 2010. ¿Alguien lo entiende? No, claro.

Lo triste es que quienes pagan el pato acaban siendo los propios luchadores, que se comen abucheos y situaciones embarazosas y encima son depusheados y hasta despedidos por la ineptitud ajena. Vladimir Kozlov no tiene la culpa de no ser un campeón en potencia, la culpa la tiene quién pensó que podía medirse a Triple H o el Taker en igualdad de condiciones. Tres años después está haciendo comedia con Santino Marella... ¿es que no había un término medio? 

Por el bien de Punk, de Bryan, Del Rio, Sin Cara y demás potenciales leyendas de la empresa, y nuestro propio como espectadores por supuesto, esperemos que terminen por encontrarlo de una maldita vez.

martes, 19 de julio de 2011

Algunos apuntes más...


¿Asistimos a los últimos momentos de Vinnie Mac en TV?

¡Vaya! Pues parece que la cosa sigue moviéndose después del RAW de anoche. Aviso que voy a comentar Spoilers. La verdad es que la jubilación de Vince es algo que sospechaba podía pasar tarde o temprano, como la del Taker o la de HBK. Pero cuando el momento llega, uno no puede evitar el shock. Y ojo, que las noticias apuntan que es más real de lo que podría parecer en un principio. No me extraña. El capitalismo devora hasta sus propios padres, y si las acciones bajan, no se respeta ni al fundador de la empresa. La WWE necesitaba un cambio profundo, y quizá ha llegado la hora de que Vince se aparte y deje fluir sangre nueva, y parece que quiere hacerlo a lo grande. De momento parece que se va confirmando el cambio de tendencia del que hablábamos anoche.

Lo único que me mosquea es que todo el ángulo con CM Punk pueda quedarse simplemente en el pistoletazo a otro, es decir, al de jubilación de Vinnie Mac, en lugar de suponer el ascenso del de Chicago al olimpo del wrestling, al que parece destinado. Hasta leer los resultados de RAW no tenía duda de que CM Punk se quedaba en la WWE. No me resultaba creíble que Vince le permitiera irse con el cinturón. No lo hizo con Bret Hart, al que apreciaba personalmente, en una época mucho más difícil, mucho menos iba a permitirlo ahora. Pero después de este giro de los acontecimientos me ha entrado la duda, ¿y si Vince ha aprovechado todo el quilombo de la finalización de contrato de CM Punk para empezar a planear su retirada? De ser así la WWE y CM Punk van a perder una oportunidad única. En fin, esperemos que no sea más que otra estrategia para mantenernos en vilo...

Por lo demás, un par de cosas que se me olvidaron decir en el post de ayer. Una, lo mucho que me sorprende lo popular que se ha hecho Alex Riley en tan poco tiempo. Vaya ovaciones se lleva el tío. Podemos tener un midcarder interesante en Riley, si le pushean a un ritmo adecuado. Me alegro de que perdiera ayer su combate. The Miz tenía que volver a la órbita del main event a riesgo de perder su estela, y Riley está muy lejos de aspirar siquiera al título USA.

Hay un buen midcarder en Riley. Pero por dios, que deje de poner esa cara de memo...

¿Quién será el campeón? A la espera de que Cena y/o Punk vuelvan a entrar en la pomada (cielos, espero que Cena no), supongo que la cosa está entre Miz y Del Río. Y ninguna de las dos son las mejores elecciones. Muchachos, la separación de rosters no se sostiene. Nació en un momento en el que los McMahon temían posibles demandas por monopolio y en el que tenían que gestionar un plantillón. Ahora ninguna de las dos condiciones se cumple. No hay midcards fuertes, no hay escena de tag team, no hay escena femenina y, lo que es peor, no hay masa crítica en el main event para mantener dos campeones mundiales creíbles (y otros tantos aspirantes). Los cinturones están perdiendo prestigio a pasos agigantados con reinados tan flojos como los de Sheamus, Swagger o Miz, por no mencionar tantos cambios y reinados en poco tiempo, como si cambiar mucho de campeones fuera a solucionar el hecho de que ninguno es sólido. 

Creo que ha llegado el momento de reunificar rosters. Con una plantilla muy menguada en cuanto a talento y estrellas, la única solución es converger para volver a tener main events, midcards, tag teams y división femenina de calidad. Los ratings hablan claro: Smackdown! ya no se sostiene por sí solo, entre otras cosas porque la WWE se ha encargado de que así sea, y RAW no anda mucho mejor. Así pues, que dejen RAW como programa estrella y mantengan Smackdown! y Superstars como medio para desarrollar ángulos menores y/o desarrollos más periféricos de las storylines principales. Si de hecho hay una jerarquía de programas, mejor santificarla y echar toda la carne en el asador que mantener la ficción de dos rosters en igualdad de condiciones.

¿Que habrán despidos? Seguro. Pero tampoco es que a los Yoshis Tatsus o Tyson Kidds les esté yendo mejor ahora. Y sinceramente, no creo que eche mucho de menos a Tyler Reks, Vladimir Kozlov o Curt Hawkins. Por otro lado, gente como Rey Misterio, Kane, Big Show, Mark Henry o William Regal están en los últimos estadios de sus carreras (a Triple H y el Taker les doy por retirados), por lo que dejarán más huecos en el roster. Personalmente no vería con malos ojos que incluso adelantaran sus retiradas. Finalmente, otros luchadores podrían encaminarse a reconstruir una escena fuerte de tags. O sea, que la cosa no sería para tanto, pero daría un salto de calidad al producto, en mi opinión.

He aquí a un hombre al que no echaré de menos

Con 40 o 50 luchadores se puede mantener un roster perfectamente. Son los que había en los 80, y más o menos en la era Attitude. La WCW de mediados de los 90 tenía incluso más. El problema no es que sean muchos. Es que lo parecen porque los programas se centran siempre en los mismos luchadores mientras otros se quedan chupando banquillo durante meses (¿me oyes TNA?). Lo que hay que hacer es crear ángulos interesantes para todos: los main eventers, los midcarders, los tags y las divas. Se ha hecho en el pasado y se puede volver a hacer ahora. Tipos como Ted DiBiase, Jake Roberts, Roddy Pipper, Ric Steamboat, Don Muraco, Rick Rude, Mr. Perfect o Rick Martel eran capaces de mantener feuds interesantísimos entre ellos sin necesidad de que hubieran cinturones en juego, ni de travestirse o hacer storylines de incesto para ver si con polémicas baratas se pueden hacer un hueco en el corazón del aficionado. Lo mismo puede decirse de tags como la Hart Foundation, Demolition, British Bulldogs, Rockers, Road Warriors, Freedbirds, Midnight Express, Rock'n'Roll Express, Arn Anderson y Tully Blanchard... ¿es que ya no es posible eso hoy día? No me lo creo. Es simple y llanamente falta de interés en los creativos y mala planificación del producto.

De lo de Sin Cara... buff, mejor hablamos otro día, que me quedo sin tiempo. Iba a hablar también de lo poco que me gustan los Money in the Bank, pero lo dejaré también para otra ocasión. Así que os dejo hasta la próxima con una recomendación literaria, esta estupenda entrada del blog de Paul Heyman, ese enorme genio del wrestling, donde expone algunos de los problemas de la WWE actual y confirma algunas de mis propias sospechas al respecto...

Stay tuned!

A veces cualquier tiempo pasado SI era mejor...

martes, 12 de julio de 2011

ODIO los handicap match...



Iba a hablar de DVD, pero estaba leyendo los resultados del RAW de anoche y me ha hervido la sangre. Sin pinchar nada, pero hay cosas que claman al cielo...

Digamos que anoche hubo no uno sino DOS handicap matches, el gimmick match que más odio. Primero, porque no es creíble que un solo tipo, por grande y duro que sea, pueda vencer a dos (¡e incluso tres!) al mismo tiempo, a menos que sea Superman. Y segundo, precisamente porque sólo sirven para vendernos como superhombres a determinados wrestlers, generalmente los main eventers, a costa de humillar y pisotear la credibilidad de otros miembros del roster. Lo peor es que no sirven para nada. No conozco a ningún fan del wrestling que le gusten este tipo de combates, y jamás, repito, JAMÁS, ha habido un sólo combate handicap mínimamente memorable*.

La WWE actual tiene una obsesión enfermiza por los handicap match, cada dos por tres hay uno. Los grandes perjudicados han sido los tag team, generalmente corderos sacrificiales de los main eventers (insisto: echad un vistazo al RAW de ayer). Luego se preguntarán los McMahon por qué los luchadores jóvenes no conectan con el público...

En fin, esto enlaza con lo que decíamos el otro día de la ineptitud de la actual WWE para manejar sus plantillas y utilizar correctamente a sus luchadores. Y no hay manera de cambiar las cosas... Por buena que sea la storyline de CM Punk (que lo está siendo), no va a suponer ninguna mejora si no hay un cambio de dirección más profundo y estructural...


También el nuevo mesías fue víctima de ridículos handicap match no hace tanto tiempo...

*: Excluyo de todo lo dicho los tag team handicap matches. Es decir, enfrentarse dos contra tres o tres contra cuatro, que sí los puedo aceptar. No así dos contra cinco, que ya es pasarse.